- 1. Qué es la revisión de Equipos de Protección Individual
- 2. ¿Cuándo deben revisarse los EPIs?
- 2. 1 Antes de cada uso
- 2. 2 Revisiones periódicas
- 2. 3 Tras un impacto
- 3. ¿Quién es responsable de la revisión de los EPIs?
- 4. ¿Cómo es la revisión de EPIs según sus tipos?
- 4. 1 Categoría I
- 4. 2 Categoría II y III
- 5. ¿Qué ocurre si los Equipos de Protección Individual no superan la revisión?
En este artículo
- Qué es la revisión de Equipos de Protección Individual
- ¿Cuándo deben revisarse los EPIs?
- Antes de cada uso
- Revisiones periódicas
- Tras un impacto
- ¿Quién es responsable de la revisión de los EPIs?
- ¿Cómo es la revisión de EPIs según sus tipos?
- Categoría I
- Categoría II y III
- ¿Qué ocurre si los Equipos de Protección Individual no superan la revisión?
A la hora de realizar trabajos verticales en Madrid, la revisión de Equipos de Protección Individual (EPIs) es clave en aspectos de seguridad laboral, ya que permite garantizar que cumplan su función, permitiendo identificar errores, defectos, desgaste o un mal uso de manera preventiva, antes de que haya un accidente.
En este sentido, la revisión dista mucho de acciones como el mantenimiento, ya que con la revisión es una inspección regular que busca puntuar la eficacia y la seguridad. Por ello, la revisión de EPIs está apoyada por la normativa de PRL y el uso de Equipos de Protección Indvidual está regulado por el Real Decreto 773/1997 , donde se rige la obligación de que los equipos sean adecuados y seguros para poder realizar trabajos verticales con eficacia
Qué es la revisión de Equipos de Protección Individual
Revisar los Equipos de Protección Individual (EPIs) implica realizar un análisis exhaustivo y de forma ordenada a través de varios puntos clave como el estado físico, el funcionamiento y si la estructura está en condiciones óptimas. Estos elementos son los únicos capaces de discernir si sigue siendo adecuado para el trabajo concreto que debe realizar.
Este proceso permite identificar golpes, desgastes graves o cualquier problema que pueda poner en riesgo al trabajador ante un accidente. Cada equipo puede necesitar de una revisión diferente. Los cascos pueden vigilarse cada día, revisándose a fondo cada cierto tiempo. Por otro lado, los guantes y el calzado requieren de otros análisis debido al material.
Una revisión contrastada de cada equipo permite adaptarse a las condiciones de cada trabajo asegurando unos estándares de seguridad eficientes.
¿Cuándo deben revisarse los EPIs?
En España, se estipula que deben hacerse cada 12 mese. Sin embargo, los Equipos de Protección Individual deben estar sujetas a revisiones en diferentes contextos, con el único objetivo de asegurar eficacia, seguridad y garantías de protección de cara a cada trabajo vertical.
Antes de cada uso
Se establece un control diario, sobre todo en entornos de riesgo como los trabajos en altura o zonas de riesgo eléctrico, donde cada fallo podría desencadenar en terribles consecuencias que pondrían en peligro la integridad del trabajador.
Revisiones periódicas
Además de las revisiones diarias, los EPIs pasan por revisiones programadas que se hacen de forma periódica. Aquí se evalúan aspectos como las normas de seguridad, la funcionalidad y el estado de forma íntegra. Estas revisiones quedan supeditadas al tipo de equipo, los materiales y la exposición a los riesgos.
Tras un impacto
Esta es una de las situaciones críticas, ya que se realizan tras un accidente o tras una exposición prolongada ante condiciones extremas. Se dan situaciones en las que los equipos de protección (EPIs) tienen buen aspecto, pero que pueden haber perdido su capacidad protectoras.
Tras estas revisiones, se antoja fundamental una inspección de los EPIs con el fin de asegurar que están en condiciones óptimas, sin deterioros por humedad, luz, temperatura o deformaciones. La suma de todas estas labores de inspección permiten certificar la protección de estos equipos.
¿Quién es responsable de la revisión de los EPIs?
La revisión de los Equipos de Protección Individual pueden recaer sobre diferentes agentes dentro de la misma empresa, certificando que cada equipo cumple con sus funciones de seguridad y protección. Cada actor tiene una función diferente dentro del ciclo de cumplimiento de la seguridad de los trabajadores.
- El empresario: El actor más importante a la hora de asegurar que todos los EPIs entregados a los trabajadores permanecen en un estado óptimo, siendo adecuados para cada riesgo y bajo los estándares de cada fabricante. De este modo se establecen protocolos de inspección, además de recursos que garanticen los procesos de mantenimiento o sustitución.
- El trabajador: La responsabilidad del trabajador reside en observar el equipo antes de usarlo, analizando que no tenga roturas ni desperfectos, además de asegurarse que le queda bien ajustado. Si por algún casual detecta problemas debe comunicarlo a profesionales especializados.
- Servicio de prevención: El último eslabón de la cadena de seguridad del trabajador. Se trata de personal especializado encargado de revisiones periódicas exhaustivas y las inspecciones que tienen lugar tras los accidentes. Su labor es fundamental para certificar la protección de los trabajadores verticales.
Así, la colaboración entre empresario, trabajador y personal especializado garantiza que estos equipos cumplan su función de un modo seguro.
¿Cómo es la revisión de EPIs según sus tipos?
Cada revisión debe estar ajustada al tipo de equipo, el nivel de riesgo y la protección. Como cada equipo no precisa de la misma revisión, ni de los mismos procesos es clave saber qué equipos de protección cubren los aspectos más básicos y cuáles son aquellos que protegen ante riesgos más graves. Están divididos en tres categorías en función del riesgo que puedan tener.
Categoría I
Son los guantes, el calzado de seguridad, las gafas y cualquier elemento básico que requiere revisiones bajo criterios generales. Entre los elementos a vigilar están: vigilar que haya un desgaste visible, diferentes roturas, presencia de grietas, deformaciones. También es importante vigilar la fecha de caducidad en aquellos elementos que pierden eficacia con el tiempo, como guantes de látex o mascarillas filtrantes.
Este proceso de verificación recae sobre el trabajador, por lo general, antes de equiparse y escoltadas por las revisiones periódicas por parte de los servicios de prevención o equipos especializados, asegurando que el equipo sigue protegiendo con garantías sin poner en riesgo al trabajador.
Categoría II y III
Los EPIs que protegen frente a riesgos graves o mortales, como trabajos en altura, contacto con electricidad o exposición a sustancias muy peligrosas, necesitan un control mucho más estricto y debidamente documentados. Aquí se incluyen arneses, cascos homologados para impactos severos, sistemas anticaídas y equipos respiratorios de alta protección. Las revisiones de estos equipos no se quedan en un simple vistazo, sino que incluyen controles técnicos específicos, pruebas de resistencia, comprobación de certificados y anotación por escrito de cada revisión.
El objetivo es garantizar que incluso en situaciones extremas, los equipos puedan funcionar correctamente, reduciendo al mínimo el riesgo de lesiones graves o mortales. Además, cualquier golpe, deformación o problema detectado obliga a retirar el equipo de inmediato y sustituirlo o enviarlo a revisión especializada, ya que un fallo podría tener consecuencias muy graves.
En definitiva, el tipo de EPI marca la frecuencia, el nivel de detalle y quién debe hacer la revisión, separando claramente los controles básicos de los más rigurosos y técnicos que necesitan los equipos que protegen frente a riesgos graves en trabajos como, por ejemplo, la fontanería vertical.
¿Qué ocurre si los Equipos de Protección Individual no superan la revisión?
Si los equipos no pasan la revisión se retiran para evitar su uso, eliminando cualquier riesgo. Así, el equipo debe sustituirse por uno en perfectas condiciones, ya sea reponiendo uno nuevo o, en algunos casos, siendo reparado por personal especializado si el fabricante lo autoriza.
Es fundamental documentar cada proceso, indicando qué defecto se ha detectado, la fecha de la revisión y qué se ha hecho al respecto, garantizando así un seguimiento correcto de todos los equipos. Este registro ayuda a mejorar la gestión preventiva, permitiendo identificar patrones de desgaste, fallos que se repiten o cualquier opción de reforzar la formación en el uso de los equipos.
Al final, retirar y sustituir un EPI que no cumple los requisitos asegura que los trabajadores siempre cuenten con protección efectiva, manteniendo la seguridad laboral desde prácticas de prevención y control responsables, sin necesidad de recurrir a argumentos legales alarmistas.En Vertical Madrid llevamos años de experiencia en trabajos verticales por toda la Comunidad de Madrid y garantizando todos los procesos de seguridad de nuestros empleados. Si quieres un servicio seguro y eficaz, pide presupuesto y explícanos tu proyecto.